Artículos

6/recent/ticker-posts

#8M: Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro


Al grito de "Bruja", la iglesia ha quemado en la hoguera a cada mujer que se atrevió a cuestionar el mandato patriarcal. Aquel mandato que nos quiso sumisas y tuteladas, aquel mandato que luego nos quiso presas del hogar y negadas a nuestros cuerpos deseantes, aquel que se hizo cuerpo en ellos y nosotras y nos quiso obedientes, nunca disidentes, nunca a la par, nunca iguales, nunca compañeras. 

El cambio de paradigma ha llegado de la mano de la nueva ola feminista para quedarse y calar en cada una de las esferas en que nos encontramos. El macho está asustado. Yo lo entiendo, lo que les/nos enseñaron que era natural y que estaba bien, ahora está sin velo y queda al descubierto su carácter violento y opresor. 

Ya no podes medir el largo de mi pollera y eso te aterra, porque ahora mismo te negas a comprender que no nos vestimos para vos y tu silbido 
Ya no podes apoyarme en el bondi porque nadie hará la vista gorda contemplando que el mandato de masculinidad avaló durante siglos tus prácticas sexistas 
Ya no puede la sociedad decirnos que seamos las damas del hogar y las protegidas de algún patán que con su hombría nos rescatará del peligro. 

Hoy somos nosotras protagonistas de nuestra propia historia, estamos cambiando ese mundo que nos contaron, estamos escribiendo libros y plantando lucha para cosechar nuestros derechos. Ahora que estamos juntas y ahora que si nos ven, abajo el patriarcado se va a caer. 

Nunca más presas por abortar 
Nunca más nacidas de sus costillas 
Nunca más dadoras de vida solamente 
Nunca más objeto de tu consumo 
Nunca más los cuentos de princesas sumisas y obedientes a la espera de un príncipe que nos venga a rescatar. 
Nunca más nos van a volver a callar y eso se lo debemos al feminismo, las representadas y las no representadas también. 

El cambio de época es inminente y más temprano que tarde América Latina va a ser toda feminista, quizás a nosotras no nos alcance la vida, pero que den por sentado que nuestras hijas y nietas podrán gozar de una vida plena de derechos y que podrán transitar las calles sin el miedo que nos atraviesa a nosotras, den por sentado que si el presente es de lucha, el futuro es nuestro.


Virginia Alia